PREPARACIÓN
DE LOS CANARIOS DE CANTO PARA LOS CONCURSOS
El criador de canarios de canto que empieza en este mundillo debe comenzar con un método que en un gran número de ocasiones no se adapta a sus circunstancias personales, por ello debe ir adoptando poco a poco un método propio, método que nadie le enseñará, la experiencia que le irá aportando, con el tiempo, un mayor conocimiento de la materia le guiará en ese empeño No obstante, ello no quiere decir que en sus comienzos no tenga que guiarse por las enseñanzas de personas con más conocimientos y experiencia. En suma, debemos aprender un sistema, el que sea, siempre y cuando nos conste su corrección por los resultados conseguidos por nuestros maestros y sobre ese sistema, junto a otros que, sin duda alguna, iremos conociendo, iremos haciendo uno propio que se adapte a nosotros No debe olvidar el principiante que no es él quien debe adaptarse al sistema, es el sistema el que se debe adaptar a él. El presente trabajo tiene como única finalidad orientar al principiante y darle unas bases sobre las que pueda ir trabajando.
Por otra parte, habrá notado el lector que no hablamos de educación, sino de preparación. En muchos trabajos sobre el presente tema se alude a la educación de los canarios, en el fondo, el término educación esconde un método de enseñanza con maestros, práctica que razas como el Malinois necesitan (debido al enfoque que le dan sus cultivadores), pero que en modo alguno puede hacerse extensible al canario de Canto Español (Timbrado), hay que negar rotundamente que nuestro cantor nacional precise de la educación con maestro para desarrollar su canto y menos aún se puede decir que el canario precise de él para realizar un canto de adulto. La mala interpretación de las conclusiones de los etólogos, así como la doctrina de aquellos que practican un tipo de canaricultura sin riesgos, llevan a los principiantes a un mar de dudas Que les lleva a perder un tiempo precioso en el correcto estudio de los canarios de canto Un buen consejo es que hagamos caso a aquellos que basan sus estudios en los canarios, el canario no puede compararse, en lo que respecta a su canto, con otras especies mucho peor dotadas que él para la función canora. Más de quinientos años de estudios y trabajo, así como la fijación genética de tres razas de canto, internacionalmente reconocidas, son muestra suficiente de que no podemos comparar el estudio de canarios criados y seleccionados para el canto, durante siglos, con las observaciones hechas sobre especies de canto rudimentario y, sobre todo, de comportamiento, muchas veces, distinto, en sus reacciones, al de los canarios, cuyos hábitos han ido cambiando en cautividad. En suma, es como si pretendiéramos comparar un estudio realizado con canarios silvestres, con otro realizado con canarios de canto, ¿duda alguien del cambio experimentado genéticamente por los canarios domésticos respecto a su antepasado silvestre?.
Para terminar este apartado, simplemente decir que son bienvenidas, para el principiante, todas aquellas informaciones que le puedan reportar conocimientos, pero antes de dar crédito a opiniones foráneas, a lo que es la canaricultura de canto, comprobemos que son aplicables al canario y, si no lo son, tratemos de aprender aquello que creamos puede sernos útil, pero nunca tomemos como dogma de fe aquello que no nos conste objetivamente como cierto solo porque unos señores, a los que se les presupone una mayor preparación científica, lo digan, máxime cuando sus observaciones ni siquiera se han realizado sobre canarios de canto, o se limitan a dar su opinión, basada en experiencias ajenas y que, sin duda, no se atreverían a realizar aquellos que las hicieron, porque no se puede tratar de igual forma lo que la naturaleza y la mano del hombre, en el caso concreto del canario, han hecho desigual.
2. El mes de septiembre: La recta final del trabajo del canaricultor comienza en el mes de septiembre, o, lo que es lo mismo, cuando los jóvenes canarios van terminando su primera muda El final de la muda significa que los canarios son ya fisiológicamente casi adultos, para considerarlos como tales habrá que esperar todavía, no obstante, a que su desarrollo hormonal culmine. Una vez que el canario ha finalizado su primer período de muda y ha abandonado, para siempre, su plumaje juvenil, el desarrollo hormonal, en cierta manera paralizado hasta ahora, se reactiva y cada día es más evidente el avance que el repaso del mismo experimenta. El rebaño, tomando la expresión utilizada por un compañero colegiado, empieza a ser más comprensible para nuestro oído, a pesar de haber estado siempre ahí, tan sólo nos faltaba ese decodificador natural que hace que poquito a poco el repaso se transforme en el bello y armonioso canto del canario adulto. Mucho les queda a nuestros canarios por recorrer todavía pero será preciso multiplicar las horas de observación de tos diferentes voladeros, con el fin de evitar que un canario excesivamente adelantado pueda arrastrar a sus hermanos por una senda inadecuada que los conduzca irremediablemente a la pajarería más cercana. En esta tarea, será de suma utilidad vigilar a los canarios que dominan en cada voladero, lo que resulta fácil si hemos observado los voladeros con asiduidad. Los canarios guía, como yo los denomino, ocupan el lugar más alto dentro de la jerarquía establecida en esa pequeña comunidad que constituye cada voladero es el canario guía ó los canarios guías, si hay varios, los que dominan a sus hermanos y los que marcan el desarrollo de su canto. Así, si uno de esos canarios empieza a realizar defectos, o a degenerar su canto, las posibilidades de que los demás machos del voladero lo sigan son casi absolutas. Por ello, si observamos que uno de ellos ejecuta variaciones no deseadas habrá que separarlo y quizás, con un poco de suerte, hayamos conseguido salvar al resto. Si tardamos mucho en separar esos canarios guía, también puede ocurrir que sus hermanos no sepan seguir correctamente la evolución de su repaso, así que, cuanto más tardemos, los riesgos de malograr al resto de machos se multiplica.
Tampoco debemos dejar de vigilar al resto de pollos, pues uno de los canarios que consideremos jerárquicamente inferiores, puede estropearse y arrastrar a todos los demás, dada la mayor facilidad que entrañan en su ejecución los giros degenerativos y defectuosos. En resumen, debemos vigilar a todos los canarios, pero muy en especial a aquellos que ostenten una posición jerárquica mayor entre sus hermanos y a aquellos que presenten una debilidad, o subdesarrollo físico notable (Los ejemplares enfermizos, así como los que se han desarrollado deficientemente, están, generalmente, peor dotados para el canto, ya que no son capaces de llevar a cabo una evolución normal del mismo, lo aconsejable es separarlos cuanto antes de sus hermanos, ya que son los primeros que suelen realizar giros defectuosos).
La observación de los voladeros en septiembre puede facilitar. a canaricultores experimentados. una primera selección: ya que podemos descartar algún voladero en atención a esas observaciones que la experiencia posibilita, y que están lejos del alcance del principiante. De lo que se puede hacer con esos primeros descartados, si no se tiene sitio donde puedan seguir su evolución sin riesgo para el resto de ejemplares (por si acaso nos equivocamos), o si no se quieren sacar del criadero definitivamente (vendidos o regalados), trataremos más adelante, al hablar de los ejemplares descartados, en general, por manifestar una carencia de facultades para el canto, o para desarrollar su repaso con las suficientes garantías.
De este segundo apartado cabe apuntar que el mes de septiembre tiene que ser dedicado al control del repaso de nuestros canarios, que empieza a ser más nítido, y a efectuar, aquellos que estén capacitados, una primera selección.
3. El mes de octubre: Los concursos de canarios de canto se celebran desde la última semana del mes de noviembre hasta principios del mes de febrero. Geográficamente, los concursos de Andalucía y de la zona de Levante suelen ser los primeros, los últimos son los del tercio norte peninsular, en concreto, si mis informaciones no están equivocadas, el último concurso de Canto Español (Timbrado) es el de la ciudad de Oviedo, una de las cunas de nuestra raza de canto. Lo cierto es que a lo largo del mes de octubre los canaricultores proceden a la separación de sus ejemplares en jaulas de concurso, la operación se realiza, en cada zona, dependiendo de las fechas de los concursos. Así, en aquellas zonas donde los concursos empiezan a finales de noviembre se enjaula a principios de octubre, y en aquellas donde los concursos se celebran a partir de la segunda quincena de enero la operación puede retrasarse hasta principios de noviembre. La mayor parte de los criadores enjaulan sus canarios, por término medio, durante la segunda quincena de octubre, lo que les permite un mayor margen de acción, a la hora de competir en concursos de zonas geográficas diferentes (Existen circuitos de concursos que comienzan en Andalucía y terminan en el norte, lo que permite una estrecha colaboración entre los canaricultores y sus asociaciones, y un mejor conocimiento de la realidad de nuestro canario a lo largo y ancho del País).
Antes de proceder a la separación en las jaulas de concurso, debemos cerciorarnos de que nuestro material está en condiciones y preparamos un programa de actuación, a esta tarea dedicaremos los primeros días del mes de octubre.
Creo que sería interesante, ya que hemos hecho referencia al material, hacer un inciso y hablar de un tema tan importante como es el de las jaulas de concurso. Todo principiante se encuentra, dependiendo de la zona geográfica en que resida, con el problema de la provisión de jaulas de concurso, las cuales se fabrican artesanalmente y no suelen encontrarse fácilmente en el mercado. Para hacemos con ellas tendremos que recurrir a las asociaciones, donde seguro que nos pueden dar solución al problema, bien directamente, bien proporcionándonos información sobre dónde conseguirlas. Existen, por lo demás, varios tipos de jaula de concurso, tema en el que no voy a entrar. Unas se ajustan al modelo C.O.M. para canarios de canto (jaulas valencianas y jaulas sevillanas) y otras son fruto de la escasez de las primeras 0 de la tradición (jaulas de aluminio y jaulas de madera del modelo antiguo, madrileñas, estas últimas se ven todavía con frecuencia por los concursos). Tengamos un modelo u otro de jaulas, lo importante es que estén en buenas condiciones y cumplan con su finalidad.
Otro tema de interés, relacionado con el de las jaulas, es el de la colocación de los palos. Es frecuente ver los palos colocados según el Reglamento de concursos de la C.O.M., según el mismo, las jaulas de los canarios Roller (art. 5 del Reglamento de esa raza, aplicable al resto de canarios de canto) deben llevar un palo en el tercer alambre del lado de los comederos y otro en el sexto del lado opuesto; lo mismo dispone el art. 19 del Reglamento del Campeonato Nacional F.O.C.D.E.. Tal práctica es contraproducente, ya que si el canario no adopta, de forma natural, una posición de canto correcta (horizontal respecto al suelo, haciendo un ángulo cuanto más agudo mejor), es muy difícil corregírsela con los palos así colocados. Los palos de la jaula deben colocarse centrados y a una altura media, para que si el canario adopta posturas de canto muy verticales, que suelen propiciar cantos demasiado elevados, cuando no estridentes, se le puedan subir y obligarlo a cantar echado, con lo que el canto gana en dulzura y el canario resulta más estético en la jaula. Hay que utilizar las jaulas y sus elementos como instrumentos para ayudar a los canarios a sacar el máximo partido de sus posibilidades. Sepa el lector que la incorrecta colocación de los palos y las posturas viciadas que provocan en los canarios. pueden causar una impresión bastante negativa en el juez. asimismo hay ejemplares que están acostumbrados a cantar en una posición incorrecta. como consecuencia de los palos y que cuando se les suben, adoptando una posición de canto más horizontal, ganan en musicalidad y la valoración de algunos pasajes puede ser mayor.
Retomando el tema central del trabajo, trataremos del lugar en el que vamos a colocar a nuestros canarios, una vez separados en las jaulas de concurso. Dicho lugar, si es posible, una vez trasladadas las hembras jóvenes a otro lugar (por ejemplo, con las adultas), será el mismo en el que han pasado los meses de voladero, cuantos menos cambios ambientales sufran será mejor. Las condiciones medioambientales serán las mismas que tenían en su fase anterior, estancia con buena acústica, semipenumbra, o luz tenue, tranquilidad, higiene extremada, una correcta y suficiente ventilación y ese aparato de música que tanto nos ha ayudado en la tarea de segregar acústicamente un voladero de otro. La alimentación seguirá siendo una mezcla de alpiste y nabina, cuya composición variaremos en atención a las necesidades de cada pájaro; si va muy adelantado añadiremos más nabina a la mezcla y si el problema es su retraso se la quitaremos, si es preciso en éste último caso procederemos a suministrarle alpiste solo. Nunca utilicemos vitaminas para adelantar a un canario, pues podemos forzar un desarrollo insatisfactorio Para nuestros fines.
Tengamos en cuenta que el hecho de enjaular a nuestros jóvenes canarios a una edad tan temprana provoca que aceleremos el normal devenir de la evolución de su repaso. La soledad anticipada a la que sumimos a nuestros ejemplares, en condiciones naturales, no se producirla hasta la llegada de la primavera, cuando alcanzarán la madurez sexual determinada por la culminación de su desarrollo hormonal. En ese momento las bandadas que han pasado el invierno juntas se separan y empiezan los preparativos de la época reproductora. Con la separación en jaulas individuales fomentamos un precoz desarrollo hormonal propiciado por el asombroso desarrollo del instinto de territorialidad, que lleva al canario a marcar su territorio, la jaula, frente al resto de sus compañeros, que se hallan en la misma situación. De cómo se adapte el canario a su nuevo hogar, dependerá, en gran medida, que sea capaz o no de desarrollar al máximo sus facultades canoras, pues si acusa en exceso el cambio de situación pueden acontecer una serie de circunstancias que lleven a una degeneración de su canto. Puede ocurrir desde un estado de abatimiento físico, que puede provocar la muerte del ejemplar, hasta reacciones que van desde un bajón hasta una precipitación en la evolución del canto, contraproducentes ambas para el mismo.
Debemos retrasar lo máximo posible la fecha de separación, ya que ese enjaulamiento antinatural al que sometemos a nuestros pájaros puede desembocar en la aparición de giros degenerativos como consecuencia de la precipitación del canario a la hora de fijar las diferentes variaciones que componen su canto. Es muy frecuente que un ejemplar. al querer adelantar en exceso la realización de un giro, no llegue a combinar bien las diferentes consonantes y vocales que en él intervienen y ante esa situación improvise consonantes de más fácil ejecución. como por ejemplo la ch. Un consejo útil, para el principiante, es que no intente preparar sus canarios para un concurso determinado, sino participar en aquellos concursos que más se adapten a la evolución del canto de sus ejemplares, de no hacerlo así corremos el riesgo de que el canto de nuestros canarios degenere o se recorte en exceso. Hay suficientes concursos en nuestro país como para no tener que hacer depender nuestro plan de trabajo de uno solo, aunque sea el de nuestra ciudad. Es primordial intentar que la evolución del repaso de nuestros canarios se realice pausadamente, bastante los hemos adelantado ya al proceder a su separación en las jaulas de concurso. Hay diferentes formas de colocar, o situar, las jaulas de concurso. Se puede utilizar un armario especialmente diseñado para tal fin, transformar las baterías de cría en armarios quitando los frontales, utilizar transportines en lugar de armarios, e incluso colgar las jaulas, simplemente en una pared, mil y una formas, para todos los gustos y para cualquier lugar (desde una habitación hasta un balcón, o terraza). Este es un punto que depende exclusivamente del sitio que disponga cada criador, como he indicado más arriba, hay que adaptar el método a nuestras posibilidades y no al contrario.
Por último, a la hora de separar los jóvenes machos, hay que asegurarse de que han finalizado por completo la muda. Es interesante que realicemos esta operación [la separación] gradualmente, atendiendo principalmente a dos factores: la edad y el desarrollo; y las fechas de los concursos. Cuando dispongamos de un número elevado de machos y los concursos en los que pretendamos participar tengan fechas poco próximas, es conveniente que separemos los canarios gradualmente, en relación al grado de desarrollo de su canto, para poder tener diferentes lotes con los que competir en cada uno de ellos, sin tener que adelantar? o atrasar la evolución del repaso.
Distribuiremos los canarios por lotes de hermanos, si los hemos tenido así separados en la fase de voladero y si no lo hemos hecho así y los hemos tenido todos juntos, por semejanza de canto. Entre los canarios que tengan un mismo repaso, haremos una selección atendiendo a las características de sus voces, en especial al tono. Cada lote estará ubicado en un estante, o transportin diferente.
4. Un período crítico: Como hemos indicado repetidamente, a lo largo del punto anterior, el hecho de introducir a nuestros canarios en jaulas individuales, como requiere la práctica de la canaricultura deportiva, supone adelantar la evolución de su canto, para que madure a tiempo de poder competir en los concursos. Es por ese motivo por el que las primeras semanas en las jaulas de concurso son cruciales para el éxito o fracaso de nuestras aspiraciones deportivas. Dependiendo de la capacidad de adaptación de nuestros ejemplares a la situación descrita su repaso evolucionará en un sentido u otro. El hecho de que debamos procurar que las circunstancias medioambientales no varíen, respecto a la fase de voladero, se debe a esa labor de procurar, que dentro de lo que cabe, el canario no acuse en exceso el cambio de situación. Así, si quitamos luz, el canto de nuestros canarios sufrirá un considerable bajón, que puede propiciar un canto recortado y bajo de tono e intensidad, si por el contrario, aumentamos demasiado la luz, propiciaremos un mayor adelantamiento en la evolución que puede desembocar en cantos con giros degenerativos y, posiblemente, tendentes a la estridencia. Una práctica aconsejada por algunos criadores, en aras de lograr una mejor aclimatación, es dejar que los canarios se puedan ver durante los primeros días de separación individual, no colocando las chapas o separaciones entre las distintas jaulas. De todo lo dicho, el lector puede deducir que en el manejo de los canarios de canto tanto el exceso como el defecto provocan situaciones perjudiciales, difícilmente susceptibles de ser solucionadas, una vez que se producen por el criador.
El período crítico al que nos referimos, es el de la maduración forzada que tienen que llevar a cabo los jóvenes canarios hasta conseguir cerrar canto, o, lo que es lo mismo, la realización del canto de un canario adulto, a lo que se añade la exigencia de acomodarse a ese patrón artificial denominado Código de canto, creado por el hombre para modelar el canto de los canarios bajo las cualidades musicales de ritmo, armonía y melodía El tiempo que tarda el canario en cerrar canto oscila entre mes y medio y dos meses, dependiendo de las características de cada línea de canto, en particular, la mayor o menor complejidad de las variaciones que pretende fijar y de las circunstancias medioambientales, entre las que el hombre, sus aciertos v sus equivocaciones, ocupan el primerísimo lugar. Hay muchos canarios que potencialmente son auténticos campeones y que no alcanzan tal categoría, a la que genéticamente estaban destinados, por las torpezas de sus criadores. En suma, las atenciones que dedicamos a nuestros canarios son definitivas, para bien, o para mal, a la hora de obtener buenos resultados en la cría y preparación deportiva de los canarios.
Hasta que el canario no cierre canto no debemos sacarlo, del lugar donde se encuentre, para cantar, tal práctica supone precipitar la evolución del repaso, la preparación y entrenamiento tenemos que dejarlos para ese momento en el que, si bien sigue evolucionando su canto, ya no se corren riesgos de que giros en proceso de formación degeneren. El entrenamiento, al que dedicamos un punto mas adelante, debe llevarse a cabo con canarios que realicen ya un canto sumamente avanzado, en el que se dejen notar los diferentes giros que lo van a componer, pero al que le falta todavía la tonalidad, la intensidad y el colorido del timbre de voz que adquirirá en pocos días o semanas. El canto del canario sigue un ciclo, la habilidad del criador está en saber hacer llegar a sus ejemplares a los concursos en el punto de mayor esplendor, pues a partir de entonces, la mayoría de los canarios, empiezan a mostrar síntomas de celo y el canto empieza a perder musicalidad (ritmo, armonía y melodía), a medida que va ganando decibelios, como forma de demostrar su virilidad y con el fin de atraer a las hembras, al tiempo de avisar a los otros machos de su presencia.
Hasta que llegue ese momento, en el que podamos ir sacando los diferentes lotes de sus estantes, o transportines para escucharlos e ir aclimatándolos a los cambios de lugar y a la presencia de otras personas, debemos escuchar y controlar a los canarios, sentados frente a ellos, para poder ver cuáles y cómo cantan, separando aquellos que demuestren una inferioridad en su aptitud para el canto y haciendo lo necesario para que el resto se desarrolle en las mejoras condiciones (Tengamos presente que, tanto en el voladero, como en las jaulas de concurso, antes de que el canario alcance un canto nítido, pasa por distintas fases en el proceso de plasmación de su patrón innato en una melodía y hay días que apunta gran calidad y otros en los que destaca una aparente mediocridad, que desilusiona al criador.
No confundamos estas fluctuaciones, propias del repaso, con el proceso de recortamiento, o degenerativo, continuado que experimentan esos canarios a los que es necesario separar, una cosa son los cambios propios del canto en periodo de formación, que se producen intermitentemente, o de forma ocasional, y otra esos cambios continuados que se hacen día a día mas patentes). Si hay ejemplares que necesitan una alimentación diferente (vid. referencia anterior sobre la mezcla de alpiste y nabina) deberemos suministrársela, si hay cambios bruscos de temperatura, que puedan perjudicar a las voces de nuestros pequeños tenores les suministraremos, por ejemplo, agua de regaliz, o palo dulce, como se le conoce en algunas regiones, para prevenir problemas respiratorios que pueden perjudicar tanto su aptitud para el canto, como la realización de las variaciones que conforman su repertorio (está más que demostrado que los resfriados, u otras enfermedades de las vías respiratorias, son la causa de que muchos canarios se malogren y de la emisión, en alto número de casos, de giros nasales, así como de las temidas afonías; azote de la canaricultura de canto a lo largo de toda su historia). Incluso hay quien les da una pequeña bizcochera de pasta de huevo y miel una vez a la semana. En resumen, debemos estar pendientes de todas las necesidades que estos singulares estudiantes alados puedan precisar para poder sacar el máximo partido de sus condiciones innatas para el buen canto. A modo de recordatorio, tengamos presente que el fenotipo, o conjunto de caracteres perceptibles por nuestros sentidos, es el resultado de la incidencia sobre el genotipo, conjunto de caracteres que un ejemplar ha heredado de sus progenitores y que puede transmitir a su descendencia, de los factores medioambientales. De nada sirve tener un plantel de ejemplares de alta calidad, genéticamente, si luego no somos capaces de propiciar las condiciones precisas para que aflore.
5. Ejemplares que manifiestan una carencia de facultades (Giros defectuosos y canto excesivamente pobre y recortado): La esencia de la canaricultura deportiva es la mejora de las distintas razas de canarios. Para ello existen una serie de Códigos y Reglamentos, que recogen las características que deben tener los ejemplares de una u otra variedad. El camino para llegar a la ansiada y utópica perfección, es la selección zootécnica, mediante la cual eliminamos los ejemplares que no se ajustan al estándar de la raza y nos centramos en el trabajo de los considerados aptos para llevar a cabo nuestro objetivo, ya sean los concursos, o la reproducción, con posterioridad a los mismos.
A lo largo de la temporada, desde que empezamos la cría hasta que van a empezar los concursos, la selección debe hacerse en tres estadios:
Los ejemplares de los dos primeros grupos, en teoría, habrán sido desechados ya en fases anteriores, por ello en este apartado solo se hace referencia a los terceros. Hay que distinguir de entre los canarios que hemos ido separando paulatinamente y que se hallan en este grupo, aquellos que realizan giros defectuosos y aquellos que, sin realizar ese tipo de giros, presentan un canto de pobre repertorio, de los que decimos que están recortados. Si no disponemos de mucho sitio, lo normal es que estos canarios estén ya en pajarerías, o en las casas de algún amigo o conocido. No obstante, si tenemos sitio de sobra, cosa infrecuente hoy en día, podemos intentar corregir sus defectos, la forma de hacerlo dependerá de la naturaleza de esa carencia que nos ha llevado a separarlos.
a) Ejemplares con giros defectuosos o negativos.
El criador de canarios de canto debe permanecer atento y demostrar su
sensibilidad musical a la hora de la detección de giros defectuosos, o
negativos en el canto de sus ejemplares. En efecto, giros defectuosos o giros
negativos, ya que no todos los giros defectuosos son penalizados como negativos,
su ejecución simplemente resta puntuación a la hora de hacer la valoración de
cada pasaje por el juez; la emisión de giros defectuosos incide en la calidad
conjunta de una serie de giros encuadrables en un mismo apartado de la Planilla
de enjuiciamiento.
Cabe distinguir, dentro de estos giros, en atención a su
naturaleza tres tipos:
Podemos hablar, a parte de los anteriores, de un origen de naturaleza patológica, sobre todo enfermedades de las vías respiratorias, que incide en la aparición y fijación en el repaso de giros defectuosos. Si tratamos a nuestros ejemplares a tiempo, no debería producirse la degeneración del giro, si, por el contrario, no lo hacemos, el giro puede degenerar y, a pesar de la desaparición de la enfermedad, quedar fijado en el canto. Muchas nasales y rascadas se deben a estados patológicos que el criador no ha detectado a tiempo.
Cabe hacer una escueta referencia, dentro de este apartado dedicado a los giros defectuosos, a las voces defectuosas o, dicho de otra forma, a esos fenómenos que afectan a la emisión sonora del canario de forma generalizada. Desde siempre, la mayor plaga que ha sacudido a los cultivadores de canarios de canto, ha sido la afonía (propiamente dicha, o leve, bajo la nomenclatura de voz tomada), a ella se ha unido en los últimos tiempos la gangosidad que aquejan muchos canarios. Sus causas de aparición son, principalmente, de origen genético (cruces mal confeccionados que se traducen en órganos de canto defectuosos) y de origen patológico. Contra las que tienen origen genético no hay nada que hacer, tan solo procurar no utilizar ejemplares sospechosos de transmitirlas en la cría. Las que tienen un origen patológico tienen difícil tratamiento, pero cabe la posibilidad de que desaparezcan a la vez que la enfermedad que las propició. El agua de regaliz es un buen remedio si la afección no es de mucha gravedad, en el resto de los casos habrá que acudir a la experiencia propia o de otros canaricultores y, en último extremo, acudiremos a un veterinario para que nos prescriba un trató miento adecuado para la enfermedad de origen.
Mención aparte merecen las denominadas voces nabinizantes, como se conocen las voces de los canarios que aquejan un defecto tonal que causa la impresión de estar ante ejemplares, que a pesar de realizar correctamente los distintos giros que conforman el canto de los canarios adultos, no han alcanzado la madurez sexual; la pobre tonalidad en la que emiten su canto se debe a un exceso de nabina en la mezcla (Citando a D. Rafael León Rivero, "El entrenamiento del canario Roller", Pájaros n° 7, 2 Época, pág. 16 (1969): "La nabina posee sustancias anti-tiroideas o bociógenas, que provoran un agrandamiento (hiperplasia) del tiroides, glándula situada en la parte anterior del cuello de las aves y que por mediación de su hormona (tiroxina) estimula la secreción testicular; y todos sabemos que el canto de las aves es dependiente de esa secreción, que mientras más acentuada sea, más estridente será el canto en cuestión Pues bien, la hiperplasia a que nos referíamos compromete la secreción de la hormona tiroidea, disminuyendo como consecuencia lógica en la circulación y por tanto el estimulo al testículo del ave no será tan marcado y su canto, en relación directa, como decíamos, con este proceso fisiológico, también será más suave. " El criador debe evitar. a toda costa. que esto se produzca. para ello cuidará que la dosis de nabina. en aquellos casos en que deba aumentar la habitual. no sea excesiva.
Ya hemos dicho que no
es lo mismo hablar de giros defectuosos que de giros negativos, a pesar de que
ambas categorías se encuentren irremediablemente unidas. No todos los giros
defectuosos son negativos. Para saber cuáles son los giros negativos de cada
raza de canarios hay que acudir a su Código de canto. En concreto, para el
Canto Español (Timbrado) hay tres giros que restan puntuación: rascada,
estridencia y nasalidad. Veamos brevemente cada uno de ellos:
-Rascada: Defecto que tiene su origen en la excesiva predominancia de la
consonante r en el texto fonético del giro, que produce un sonido duro que
molesta a nuestro oído. Se da en aquellos giros donde interviene la consonante
citada, principalmente en giros de ritmo continuo (timbres y variaciones
rodadas) y en los denominados floreos de
riña o reñideros. No debemos confundir la rascada con los giros sesgados,
propios de muchos ejemplares procedentes de cruces con canarios silvestres, en
los que predomina el sonido de la consonante rq pero sin romper la musicalidad
del canto.
-Estridencia: Defecto que consiste en un cambio brusco, bien en el tono, bien en
la intensidad del sonido durante la emisión del canto, que provoca la perdida
de la musicalidad del mismo (ritmo, armonía y melodía). Las subidas de tono e
intensidad, que provocan la estridencia, pueden atenuarse disminuyendo la
cantidad de luz que reciben los ejemplares afectados y aumentándoles la
cantidad de nabina.
-Nasalidad: Defecto consistente en la producción de un sonido defectuoso, cuyo
origen aparentemente parece estar en los orificios nasales más que en la
siringe. Generalmente se da en giros en los que prevalece el sonido de las
vocales (más puros que aquellos en los que dominan las consonantes) y en
aquellos en los que intervien en
ciertas consonantes que, por su especial sonoridad, son susceptibles de producir
nasalidad si la dicción de las mismas no es la adecuada. Ejemplos de
nasalidades producidas por una deficiente pronunciación, que conduce a la
degeneración del giro, son las que se dan en los canarios Roller en las flautas
(sustitución de la consonante d por la m) y en los canarios de Canto Español
(Timbrado) en la campana (deficiente dicción de la consonante n). Los giros
gangosos se penalizan dependiendo de su intensidad, los casos más graves
constituyen nasalidades, mientras que los leves, restan puntuación a la hora de
valorar el giro, pero no llegan a ser giros negativos, propiamente dichos.
A lo largo de las líneas precedentes, hemos visto que en
algunos casos los giros defectuosos son susceptibles de ser corregidos o, al
menos atenuados, dependiendo de su causa de origen. Cuando esto no es posible,
el canaricultor debe recurrir a medidas más contundentes.
Nos hemos declarado,
al inicio del presente trabajo, contrarios a la utilización de maestros para
educar a los canarios de Canto Español (Timbrado), dada la riqueza genética de
nuestro cantor nacional, y lo contraproducente de tal práctica para la mejora
del patrón innato que rige el canto de nuestros canarios. Tras esa práctica se
esconde, generalmente, una canaricultura de tipo conservador y sin riesgos, que
pretende asegurar el éxito en los concursos y la venta de las copias. No
obstante, el canaricultor que no pajarero, sabe que, en algunos casos, la
utilización de maestro podrá estar justificada. En efecto, la práctica
indiscriminada de la educación con maestros es criticable, pero la misma práctica
utilizada en casos concretos y justificados puede ser instructiva. Sin duda
alguna, la corrección de ejemplares que presentan en su canto giros
defectuosos, es uno de esos supuestos en los que podría parecer justificada la
utilización de un tutor, que tendría como función la educación de los
ejemplares que por sí solos no han tenido las suficientes facultades para
realizar su canto bajo los parámetros mínimos exigibles a una raza de canarios
canto. No obstante, si pensamos detenidamente sobre esta cuestión, nos daremos
cuenta de que no merece la pena realizar tal práctica. Con todo, haremos una
referencia con carácter puramente educativo.
El tipo de educación referido debe ser llevado a cabo bajo
una serie de requisitos, que se me antojan indispensables, a la vez que difíciles
de cumplir por la mayoría de los canaricultores. Dichos requisitos son sitio,
tiempo y un ejemplar que reuna las condiciones necesarias para la tarea de la
educación. De los dos primeros no hace falta hablar, del tercero haremos una
escueta mención. El criador de canarios de canto debe ser consciente de que, si
no cumple estos tres requisitos, debe desprenderse de los ejemplares con giros
defectuosos en el momento que los descubra.
Del tema de los maestros se ha tratado en un gran número
de trabajos, quizás en demasiados, pero, en la opinión de la mayoría de los
aficionados, el enfoque que se le ha dado al tema es, cuando menos,
insatisfactorio. De todas formas, si en algo coinciden todos los que han tratado
este asunto; es en que el ejemplar utilizado para esta tarea debe tener una gran
calidad y carecer de defectos en su canto. Debe ser un canario en el que las
cualidades sonoras (tono, intensidad y timbre) y las cualidades musicales
(ritmo, armonía y melodía) sean perfectas, con un repertorio rico y variado
(recordemos que calidad es mejor que cantidad y entre dos ejemplares, es
preferible aquel que realice menos giros pero de gran calidad que aquel otro de
repertorio más variado pero de inferior calidad). Es fundamental una buena
dicción, para evitar que los alumnos asimilen erróneamente la lección y
realicen los giros sin la pureza necesaria, lo que se traduce en giros de
deficiente calidad. En último lugar, el maestro será de la misma familia o línea
de canto que los alumnos, o, por lo
menos, tendrá un canto de características compatibles al de éstos. Un
problema que se plantea a la hora de utilizar este sistema es el de la
conservación del canto de los machos adultos, ya que, normalmente, a medida que
entran en celo y se desarrolla la temporada de cría, el canto va decreciendo en
calidad, a veces de forma estrepitosa. Sin duda, el maestro ideal sería un
canario que no hubiese criado, con lo que, en teoría, su canto estaría mejor
conservado, no obstante supondría dejar de utilizar como reproductores a los
ejemplares de mayor calidad, con la consiguiente pérdida que conllevaría en el
aspecto de la mejora genética. Respecto a la utilización de medios electrónicos
para la enseñanza (grabaciones realizadas en cualquier tipo de soporte),
tengamos en cuenta que a pesar de que la calidad de la grabación sea muy alta,
siempre se perderá algún importantísimo matiz tanto sonoro como musical.
Para llevar a cabo la educación de los jóvenes
descarriados, procederemos a colocar una cortina oscura delante de los mismos,
pero guardando una distancia prudencial, a fin de no disminuir peligrosamente la
ventilación del lugar donde se encuentren ubicados (en el caso de tenerlos en
transportines puede bastar con tener la puerta o tapa cerrada, siempre, como he
dicho, que la ventilación no sufra un menoscabo importante). La finalidad de
sumir en la oscuridad a los canarios es inhibir su ánimo de cantar, para que así
presten mayor atención al maestro y asimilen correctamente su canto. Si se me
permite la expresión, lo que se pretende es bombardear a los ejemplares con
defectos con el canto del maestro para que sustituyan el canto propio por el de
éste.
El maestro puede colocarse de diferentes maneras, entre los
alumnos, enfrente de ellos, etc., lo importante es que el sonido llegue
correctamente a estos últimos y que no haya obstáculos físicos que puedan
desvirtuar la correcta percepción de sus lecciones.
h) Canto excesivamente pobre y recortado.
Desgraciadamente suele ocurrir que algunos ejemplares desarrollen un canto
excesivamente pobre y recortado, bien por una carencia de facultades, bien por
factores externos, tales como la copia o la incorrecta actuación del criador
(por ejemplo, tapar los canarios antes de que cierren canto). No debemos
confundir a estos ejemplares con aquellos otros que recortan su canto cuando están
a punto de cerrarlo, o con posterioridad a haberlo hecho, ya que, a pesar de que
en ocasiones las causas coincidan, la explicación resulta imposible de hacer en
la mayoría de las ocasiones, pues hay canarios que sin causa aparente empiezan
a encerrarse en una parte de su repertorio, en detrimento de la otra, y ya no es
posible hacer nada para remediarlo. Nos referimos únicamente a esos pollos que
a lo largo de la evolución de su repaso nunca han mostrado facultades, a pesar
de no tener giros defectuosos o negativos, para realizar un canto rico y
variado.
La conducta a seguir en
estos casos podría ser similar a la que hemos aludido en las líneas
precedentes, al hablar de la educación con maestros. La única variante
respecto a lo dicho allí es que no debemos sumir a los canarios en una
oscuridad absoluta. La cortina tan solo quitará una poca de luz, para que la
inhibición del canto no sea absoluta. El objetivo es que los canarios asimilen
giros del tutor, pero sin perder el canto propio, de ahí que la semejanza
estructural entre el canto del maestro y el de los alumnos deba ser la mayor
posible dentro de nuestras posibilidades. Se trata de enriquecer, no de
sustituir.
Recuerde el lector que la educación con maestros es contraria al trabaJo
consecuente de mejora genética de nuestros canarios de canto.
6. Confección de los equipos: Uno de los momentos más bonitos y complejos, de
la preparación deportiva de los canaríos de canto es, sin ningún género de
dudas, la confección de los equipos. Los equipos, como el lector conoce, son
lotes de cuatro canarios de canto similar, en repertorio o registro tonal, que
se valoran en atención a la suma de las puntuaciones de cada uno de los
ejemplares por separado y al grado de armonía existente entre sus cantos. La
habilidad de hacer un buen equipo depende, en buena medida, de la sensibilidad
musical que tengamos, ya que, por encima de reglas y sistemas, debemos atender a
lo que nuestro oído dictamine.
Los equipos saldrán, en principio, de aquellos lotes de
ejemplares que hemos situado juntos al separarlos en jaulas de concurso.
Normalmente, los canarios que forman un equipo realizan un mismo repertorio,
pero en ocasiones no ocurre esto. Dos son, principalmente, los motivos por los
que se confeccionan equipos con ejemplares de canto diferente. El primero de
esos motivos es no poseer a menos cuatro canarios que canten igual, lo que suele
ocurrí en los criaderos donde se separaran los ejemplares en dife rentes
voladeros por hermanos, no todas las parejas dan
me de tres machos. El segundó motivo es la originalidad de algu nos criadores
que, en aras a su gran sensibilidad musical, buscan en los equipos combinaciones
canoras más complejas qu' las que se consiguen con los equipos tradicionales,
que el ocasiones pecan de un exceso de monotonía. Además hay canarios que, por
sus características particulares, no pare den integrarse en un equipo
tradicional, ya que, a pesar d. su calidad individual, al cantar los cuatro
ejemplares ni sólo no existe la armenia necesaria sino que también, y como
consecuencia de ello, la calidad individual parecí disminuir y resulta
perjudicada la valoración particular de cada uno de los ejemplares. Se trata de
equipos en lo. cuales los ejemplares no conjuntan sus melodías armóni camente
y se produce un sonido embarullado y monótono También hay ejemplares que
tienen uno o varios giros que. destacan por encima de los otros, por diferentes
motivos, y que cuando se hace un equipo con cuatro de ellos parece que estén
repitiendo continuamente esos giros (un claro ejemplo de lo dicho son los
ejemplares que realizan el giro campana sobre todo en variación conjunta con
floreo de onomatopeya tilón).
Conviene también tener ejemplares de reserva para el casi de
que uno de los cuatro elegidos enferme o muera, si hiel esto dependerá del número
de ejemplares que tengamos co». patibles con los del equipo en cuestión.
Si debemos desechar los ejemplares defectuosos, esa exigencia
se multiplica en el caso de los canarios destinados a formar un equipo, en el
que debe primar la armonía, la cual se rompe cuando en el canto de uno o varios
ejemplares hay un giro negativo o defectuoso.
Un problema interesante lo representa la colocación de lo
ejemplares dentro del equipo. Los ejemplares se colocan verticalmente, una jaula
encima de la otra, siendo la jaula más alta la que lleva la primera letra o
numero:
Esta colocación es la establecida para los canarios Roller
los canarios de Canto Español (Timbrado), la del Malinois es diferente.
POSICIÓN DE LAS JAULAS SOBRE LA MESA
A 1
B 2
C 3
D 4
Hay infinidad de teorías
que tratan sobre la colocación de los ejemplares dentro de la estructura
referida, cada una de ellas, no obstante, busca conseguir un mismo objetivo:
lograr que el sonido sea uniforme y que el acoplamiento entre los cantos de los
integrantes del equipo sea perfecto, en suma, que el equipo tenga una armonia
plena. Vuelvo a defender que, por encima de cualquier teoría, es la
sensibilidad musical del criador, la que en cada caso concreto nos guiará. La
colocación se realizará empíricamente, escuchando los canarios y corrigiendo
las posiciones sobre la marcha. Con todo, decir, que la mayoría de los
canaricultores colocan al ejemplar de canto más faene en la posición más
baja, pues de colocarlo en otra posición perjudica notablemente a sus compañeros,
se impone a ellos y rompe la armonía del conjunto, cuando no provoca la
inhibición canora de sus compañeros.
Frente a la modalidad de equipos tenemos la individual. Los
canarios que compiten en esta categoría suelen
ser los mejores de cada criadero, no obstante, hay criadores que prefieren
utilizar sus mejores ejemplares en la confección de equipos, al considerar más
meritoria, deportivamente la competición en esa modalidad. Personalmente, y sin
menospreciar la importancia deportiva de los equipos, considero como mi
preferida la modalidad individual, ya que supone colocar a todos los canarios en
igualdad de posibilidades, a la hora de poder conseguir el triunfo, sin tener
que depender de la puntuación del resto de los integrantes del lote para
premiar. Hoy en día. muchos concursos incluyen en sus reglamentos un artículo
que posibilita que los canarios de aquellos equipos en los que no hayan cantado
los cuatro ejemplares pasen a la modalidad de individuales. Es una norma justa
que pretende evitar que canarios de gran calidad se queden sin la merecida
recompensa del premio, sólo porque el equipo en el que estaban incluidos falló.
¿En cuántos concursos no se da el contrasentido de que quedan sin premiar
ejemplares, incluidos en equipos que fallaron, que tienen mayor puntuación que
aquellos otros que ganaron los premios individuales?. Una vez que el equipo
falta, como tal, los ejemplares que lo integran pierden, en donde no rige la
referida regla, toda posibilidad de conseguir premio, salvo el Gran Premio,
valga la redundancia, en concursos donde es otorgado al canario de mayor
puntuación del concurso.
Ultimamente, se está permitiendo la participación de lotes
de cuatro canarios individuales a la vez. Resulta chocante que las asociaciones
desconozcan de tal manera la norma que impide a los jueces enjuiciar lotes de
cuatro individuales -Código de Canto Español (Timbrado)-. No quiero entrar en
polémicas sobre la conveniencia o inconveniencia de tal práctica, pero sí
hacer notar al lector que se puede dar el contrasentido de que los cuatro
individuales de un criador canten y que en el equipo que él mismo presenta
falle algún ejemplar (como en más de una ocasión ocurre en los concursos en
los que se practica esta modalidad). ¿No es más justo el sistema,
anteriormente visto, de pasar a individuales los ejemplares que han cantado en
equipos en los que ha fallado algún ejemplar?.
7. Entrenamiento y preparación: El
entrenamiento o preparación de los canarios de canto, como ya se ha apuntado
con anterioridad, debe comenzar cuando estos han cerrado canto, o, al menos, están
a punto de hacerlo. Es preciso, antes de entrar más a fondo en el asunto, que
hablemos sobre la práctica de tapar los canarios con una copina. La mayoría de
los criadores basan, o creen que es así, el entrenamiento en el hecho de quitar
luz a sus ejemplares mediante una copina, que se coloca a una distancia
prudencial de las jaulas de concursos estantes, transponines, u otros lugares en
los que aquellas estén situadas, con el fin de no perjudicar la ventilación y
evilar problemas con las voces de los canarios. El contraste entre la oscuridad
o semioscuridad y la luz, cuando se sacan de su ubicación para ser escuchados,
incita a cantar a los canarios. La utilización de cOnina, tapar los canarios,
es una práctica, como todo lo referido a la canaricultura de canto, que debe
realizarse con sumo cuidado, ya que si tapamos a los canarios antes de que éstos
hayan cerrado canto, lo único que conseguiromos será atrasarlos más e,
incluso, hacer que recorten su repertorio o tengan una tonalidad e intensidad de
canto excesivamente pobres. Uno de los errores más frecuentes del canaricultor
principiante es, precisamente, tapar demasiado pronto a sus ejemplares.
Pero tapar los canarios no es imprescindible para seguir un entrenamiento
correcto de nuestros canarios. En efecto, teniendo los ejemplares bajo las
condiciones ambientales que hemos tratado, éstos están sumidos ya en una
semioscuridad o semipenumbra suficiente para que al sacarlos a la luz del lugar
donde los escuchemos sea suficiente para hacerlos cantar. Además, y a pesar de
que jugar con la luz es indudablemente un método válido, en principio, para
hacer cantar a nuestros canarios, si hemos seguido una observación continuada
de los mismos y están acostumbrados a nuestra presencia, bastará con el hecho
de sacarlos para que el mero instinto
de territorialidad les incite a cantar. La evolución gradual del canto del
canario, que defendemos, hace que no sea necesario tapar los canarios más que
en el caso de que culminen su evolución en fechas demasiado tempranas a las del
concurso y para evitar que se encelen demasiado. La cortina debe ser utilizada
como un instrumento a la hora de conservar el canto va hecho de los canarios
que, de otra forma, corren serios riesgos de no llegar en plenitud de facultades
a los concursos, como consecuencia de la evolución descendente en calidad que
conlleva el declive del ciclo del canto.
Hasta que llegue el momento en el cual los ejemplares estén en condiciones de
empezar a ser entrenados nos limitaremos a sentarnos enfrente del lugar donde
los tengamos y escucharlos a medida que van cantando, no debemos escuchar todos
de vez sino centrarnos en uno o varios ejemplares para evitar volvernos locos y
poder realizar una observación satisfactoria. Si es posible, esta operación la
haremos, de vez en cuando, en compañía de otra u otras personas, para que los
canarios se acostumbren plenamente a la presencia humana y tomen la confianza
suficiente.
Una vez creamos que ha llegado el momento de iniciar la
preparación, comenzaremos a sacar los canarios por lotes, por individuales o
por equipos. Deberemos utilizar para ello una habitación silenciosa y con buena
acústica (recordemos al maestro de maestros, Antonio Drove Aza, cuando escribía
acerca de la imponencia de la estancia en la que se escucharan los canarios y lo
mucho que podía influir en la audición y en la impresión causada por los
mismos, ya que la calidad de los ejemplares podía ser exagerada o disminuida
dependiendo de las condiciones acústicas de la habitación. Éste es el
fundamento de la capital importancia que se da en los concursos a la habitación
destinada al enjuiciamiento. Utilizaremos preferiblemente luz eléctrica, la
utilizada en los concursos, ya que la luz solar, en algunos casos, excita
demasiado a los canarios y no realizan su canto con la serenidad deseable para
apreciar la calidad del mismo. Las jaulas de concurso se colocarán en una mesa,
una encima de otra, y sobre la más alta colocaremos una tablilla o cartón,
para favorecer la concentración en el canto del canario que en ellá se halle,
este detalle, aparentemente sin imponencia, es fundamental para la correcta
audición de los canarios. Las primeras veces que saquemos a nuestros canarios,
éstos, generalmente, se mostrarán desconfiados por la novedad de la situación,
empezarán a saltar nerviosos de un palo a otro y se llamarán los unos a los
otros. Superado ese desconcierto inicial comenzarán a desarrollar su repertorio
canoro. No debemos preocupamos si no cantan las primeras veces que los saquemos,
en cierta forma es normal, hay canarios que necesitan más tiempo que otros para
romper a cantar en nuestra presencia. Todos los días sacaremos a la mesa
nuestros canarios durante quince o veinte minutos, el tiempo dependerá de cada
caso concreto (tener a los canarios cantando durante demasiado tiempo, o
sacarlos demasiadas veces al día hace que se acelere el estado de celo). Un
signo que nos permite apreciar, en muchos casos, si los canarios van a cantar
cuando los sacamos, es la actitud que adoptan, si están tranquilos las
posibilidades de que canten son muchas, si por el contrario saltan de un palo a
otro nerviosos y excitados, piando y moviendo las alas, no cantarán y si lo
hacen lo harán de forma precipitada y entrecortada.
Sobre qué momento del día es el más adecuado para sacar los canarios a
cantar, éste dependerá del tiempo que tengamos y de cuando lo tengamos. Lo
ideal es sacarlos entre las nueve de la mañana y las ocho de la noche horario
en el que se desarrolla el enjuiciamiento en los concursos. No tenemos por qué
sacar los canarios todos los días a la misma hora, de hecho tenemos que
tenerlos acostumbrados a cantar a cualquier hora y en cualquier lugar. Son pocos
los concursos, aunque alguno hay, en los que se permite al criador elegir la
hora en la que sus canarios tienen que pasar por la mesa de enjuiciamiento.
Si seguimos lo indicado en los párrafos anteriores, u otro método
válido, salvo imponderables, nuestros canarios cantarán cuando llegue el
crucial momento de pasar por la mesa de enjuiciamiento.
Por Miguel Ángel Martín Espada Juez
C.N.J./F.O.C.D.E. de Canto T. Español
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